Municipio, Estado. - En octubre de 1936, el Gobierno Provisional de Euzkadi firmó un acuerdo con la Cruz Roja Internacional para humanizar la guerra civil, pero este fue pronto incumplido por el régimen franquista, generando indignación y sufrimiento en la población vasca.
El pacto buscaba reducir la barbarie de la contienda y fue firmado por el lehendakari Agirre Lekube bajo la supervisión del CICR. Este acuerdo permitió la liberación de 113 mujeres, quienes fueron trasladadas a Francia por buques británicos. A pesar de los esfuerzos, las violaciones de derechos humanos continuaron en territorios bajo control franquista.
El vasco-derechos-humanos-1936/">Gobierno Vasco denunció fusilamientos, vejaciones y trabajos forzados de mujeres por parte de los rebeldes franquistas. Las autoridades vascas expresaron su profunda preocupación por la violencia y los saqueos sistemáticos en contra de los leales a la democracia. Este clima de represión contrasta con el compromiso humanitario del Gobierno Provisional Vasco.
A pesar del incumplimiento del acuerdo por parte del franquismo, el ejecutivo vasco continuó sus esfuerzos por avanzar en el canje de prisioneros. En diciembre de 1936, se realizó una reunión en Baiona para establecer un canje general de detenidos. A esta reunión asistieron representantes de diferentes grupos, reflejando la intención del Gobierno Vasco de seguir adelante con los principios humanitarios acordados.
La misión humanitaria del Gobierno Vasco, respaldada por una ideología de respeto a los derechos humanos, ha marcado un hito en la historia de Euzkadi. A medida que avanzaban las negociaciones, se buscaba no solo la liberación de detenidos, sino también la preservación de la dignidad humana en tiempos de conflicto.