Linares, Nuevo León. - En un esfuerzo por proteger la ganadería de Nuevo León, el Gobierno estatal ha reforzado los mecanismos de inspección del ganado que ingresa al estado, tras contabilizar más de 330 casos de gusano barrenador. La Secretaría de Desarrollo Regional y Agropecuario (Sedra) trabaja en conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para implementar estas medidas.
El titular de Sedra, Marco González, subrayó la importancia de revitalizar el Punto de Verificación e Inspección Zoosanitaria (PVI) de Linares, donde se inspecciona el 50% del ganado que se engorda en la entidad. Gracias a un convenio con Senasica, ahora se pueden realizar revisiones físicas para detectar la presencia de esta plaga y otras enfermedades como la tuberculosis bovina.
Además de las inspecciones en Linares, se incrementa la vigilancia en el PVI de Doctor Arroyo, donde se reciben animales de San Luis Potosí y otras regiones. Se implementan seis rutas de inspección itinerantes, lo que permitirá a las autoridades verificar la sanidad del ganado en diversas carreteras del estado.
González indicó que estas acciones fortalecen las medidas ya establecidas en el Protocolo Reforzado contra el Gusano Barrenador en colaboración con los ganaderos locales. El objetivo es preservar el patrimonio pecuario de la región frente a diversas enfermedades, asegurando la salud del ganado y la continuidad del sector.
Las autoridades continuarán trabajando con Senasica para mantener una baja prevalencia de estas enfermedades y garantizar la seguridad alimentaria en Nuevo León.