Monterrey, Nuevo León. - La Secretaría de Salud de Nuevo León comunicó que 83 niños presentaron niveles elevados de plomo en sangre, tras pruebas realizadas en centros de desarrollo infantil (CENDIS) del estado. Este hallazgo plantea serias preocupaciones sobre la salud y bienestar de los menores afectados.
La doctora Alma Rosa Marroquín, titular de la dependencia, ofreció una conferencia de prensa para detallar las acciones que se implementarán. Desde 2022, la Secretaría ha colaborado con la Secretaría de Igualdad e Inclusión para llevar a cabo la Encuesta Nacional de Salud Pública y Nutrición, que incluye pruebas de neurodesarrollo y monitoreo de plomo en sangre en la población infantil.
A pesar de que la prevalencia de plomo en niños se había reducido de 7 a 4.3 por cada 100 mil entre 2022 y 2024, preocupaciones recientes surgieron en algunos CENDIS cercanos a empresas. Aproximadamente el 20 por ciento de los menores presentaron niveles superiores a lo normal en pruebas rápidas. Marroquín destacó la necesidad de realizar pruebas confirmatorias para definir con precisión la exposición al plomo.
Las fuentes de exposición al plomo son múltiples, incluyendo utensilios de barro vidriado, pinturas antiguas, alimentos contaminados y juguetes no certificados. En este estudio preliminar, se determinó que el 80 por ciento de los niños tenían niveles seguros. Sin embargo, un 21 por ciento requiere vigilancia, y un uno por ciento necesita intervención inmediata, con un promedio de 5.2 microgramos de plomo por decilitro, superando la norma de seguridad establecida.
La Secretaría de Salud comenzará la aplicación de pruebas confirmatorias a los niños afectados y se programarán evaluaciones integrales del neurodesarrollo. Estas evaluaciones buscan identificar posibles afectaciones y permitir intervenciones adecuadas. La estrategia de monitoreo se extenderá aleatoriamente a otros niños en el estado, garantizando que las acciones de salud pública se basen en evidencia.