Ciudad de México, México. - Las minutas de la reunión de Banco de México (Banxico) de febrero muestran una postura más flexible entre sus miembros, pero también divisiones sobre la pausa en los recortes a la tasa de interés. El 5 de febrero, se decidió mantener la tasa en 7%, ajustando las proyecciones de inflación al alza.
Durante la reunión, se abordó el impacto del ajuste fiscal realizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Aunque se consideró que este ajuste tendría un efecto focalizado y transitorio, se destacó que la debilidad de la actividad económica y la apreciación del peso podrían moderar su impacto sobre la inflación.
El subgobernador Jonathan Heath enfatizó que se están analizando recortes a la tasa de interés para marzo, a pesar de las presiones inflacionarias. La mayoría de los integrantes de la junta sugieren que la pausa en los recortes será breve, aunque existen opiniones contradictorias. Algunos miembros piensan que un recorte podría concretarse antes de lo esperado, posiblemente en marzo en lugar de mayo.
A pesar del consenso general sobre la necesidad de recortes, se destacó la importancia de una vigilancia constante sobre la evolución de los precios y otros determinantes de la inflación. Un miembro expresó que se debe tener en cuenta el impacto de los ajustes fiscales y su relación con los precios relativos antes de decidir sobre futuras tasas.
El voto disidente de Jonathan Heath subraya que los ajustes no pueden ser temporales, sugiriendo que se necesita una pausa más larga hasta evidenciar avances significativos en la convergencia hacia la meta de inflación.