Ciudad de México, México. - En julio de 2026, se cumplirá el primer ciclo de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Kenneth Smith Ramos, exjefe negociador del acuerdo, enfatiza que México llega a esta revisión como el principal socio comercial de EE. UU., lo que fortalece su posición para las negociaciones.
La economía mexicana, aunque más pequeña que la estadounidense, muestra su relevancia al ser el mayor proveedor y cliente de EE. UU. Esta relación sólida proporciona argumentos fuertes en la mesa de negociación, además de un compromiso de los tres países para alcanzar un acuerdo balanceado que beneficie a todos, según Smith.
Desde su implementación, el T-MEC ha superado las expectativas iniciales a pesar de las amenazas de la administración de Donald Trump. La integración económica en la región ha fortalecido significativamente el comercio, siendo el volumen bilateral entre México y Estados Unidos cercano a los 900 mil millones de dólares.
Las inversiones en México también han florecido gracias al T-MEC, con flujos que alcanzan cerca de 42 mil millones de dólares. Smith sugiere que esta cifra podría aumentar si se garantiza un entorno estable y el cumplimiento de los términos del acuerdo.
El 1 de julio se llevarán a cabo revisiones conjuntas, y se anticipan señales de un compromiso continuo para mantener el tratado por 16 años más. En este contexto, los principales puntos de fricción incluyen la presión por parte de EE. UU. para contener la influencia de China, así como demandas para endurecer las normas en el sector automotriz y abordar la estacionalidad agrícola que afecta a productores locales en EE. UU.