Ciudad de México. - El peso mexicano inició la jornada con una ligera presión frente al dólar, cotizándose alrededor de los 17.27 pesos por unidad. Aunque este nivel es aún favorable para la divisa nacional, refleja una creciente cautela entre los inversionistas.
Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, indica que la moneda nacional está en un proceso de "sutil consolidación bajista". Esta tendencia se fortalece ante un panorama de menor dinamismo en la economía mexicana, coincidiendo con las recientes revisiones del Producto Interno Bruto (PIB).
La economía mexicana enfrenta varios desafíos. La inflación supera el objetivo del Banco de México y la reducción de la tasa de referencia a 6.50% en mayo muestra divisiones en la toma de decisiones del banco central. La situación actual evidencia un dilema entre frenar la inflación y afrontar la desaceleración económica.
Los factores externos también tienen su peso. En Estados Unidos, la fortaleza del dólar y el comportamiento de los bonos del Tesoro afectan los flujos hacia economías emergentes. Se anticipa que la Reserva Federal mantenga su política restrictiva, lo que genera incertidumbre en los mercados.
Según Mendoza, el tipo de cambio podría enfrentar una jornada volatile, en la que los operadores podrían reaccionar rápidamente a nuevos datos económicos. Aunque el peso está en niveles aceptables, la atención se centrará en su capacidad para sostener la zona actual y evitar presiones adicionales al cierre del día.