Ciudad de México. - En México, la tasa de supervivencia del cáncer infantil es de aproximadamente el 56 %, lo que contrasta significativamente con el 90 % que se observa en otros países. Esta disparidad resalta la importancia del acompañamiento integral, que incluye la continuidad en la educación de los pacientes.
Lorenza Mariscal, directora del patronato de Casa de la Amistad para Niños con Cáncer, subraya que es crucial no interrumpir el aprendizaje durante el tratamiento oncológico. Esta perspectiva se hace aún más relevante en el contexto del Día Internacional del Cáncer Infantil, donde se enfatiza que hablar de la enfermedad también implica hablar de la vida y el futuro de los menores.
Cada año, se reportan entre 5,000 y 6,000 nuevos casos de cáncer en niños y adolescentes en México. Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que a nivel global, alrededor de 400,000 jóvenes de menos de 19 años reciben este diagnóstico anualmente. A pesar de los desafíos, Mariscal sostiene que la educación debe continuar para apoyar el desarrollo académico de los pacientes, promoviendo su bienestar integral.
Sin embargo, el rezago escolar representa un gran obstáculo. Muchos niños enfrentan frecuentes ausencias debido a tratamientos y hospitalizaciones, lo que interrumpe su continuidad en la escuela. La dinámica familiar también se ve afectada, ya que el enfoque suele centrarse en las necesidades médicas inmediatas, descuidando el proceso educativo.
Casa de la Amistad ofrece apoyo a 1,200 menores en tratamiento en 22 hospitales del país, promoviendo rutinas educativas y psicológicas en su albergue de la Ciudad de México. Este lugar cuenta con un modelo educativo oficial y un esquema adaptado a las necesidades individuales de los estudiantes. La organización también brinda recursos para prevenir el abandono escolar de los hermanos de los pacientes, asegurando que todos los niños tengan acceso a una educación de calidad.