Salamanca, Guanajuato. - La reciente masacre en un campo de fútbol dejó 11 personas fallecidas y múltiples heridos, lo que ha reavivado la atención sobre "Los Marros", una facción violenta del Cártel Santa Rosa de Lima. Este grupo criminal ha mantenido un papel protagónico en el auge de la violencia en la región.
Los Marros, nacidos en el Triángulo del Huachicol, operan en áreas clave del corredor industrial, apoyados por una estructura familiares y líderes locales. Su fundador, José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro”, fue capturado, pero los líderes como Mario Eleazar Lara Belman, conocido como “El Negro”, mantienen el control operativo.
Lara Belman se vincula a varios actos violentos en Irapuato, Salamanca y Celaya, y es buscado por diversos delitos. La masacre en Salamanca es atribuida a un conflicto territorial entre el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que resalta la lucha por el dominio en la zona.
La historia de Mario Eleazar Lara Belman está relacionada con la estructura familiar del cártel. Su familia ha sido fundamental en su operación, especialmente después de la disolución de una célula de Los Zetas en 2014. A pesar de la captura de “El Marro”, la violencia persiste, apoyada en el liderazgo local.
El gobierno federal considera la captura de Lara Belman como esencial para debilitar el poder de Los Marros y reducir la violencia en guanajuato/">Guanajuato. Con el paso del tiempo, este grupo ha escalado desde el robo de combustible hacia actividades más complejas, convirtiéndose en una de las principales preocupaciones de seguridad en el estado.