Ciudad de México, México. - Los jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) experimentarán un aumento en sus pensiones a partir de febrero de 2026. Este ajuste anual busca proteger el ingreso de los pensionados en medio de la inflación y el aumento en los precios de bienes y servicios.
La pensión mínima garantizada se incrementará conforme a variaciones en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), aunque aún no se ha publicado el porcentaje exacto. Sin embargo, se estima que el aumento podría posicionar las pensiones mensuales entre $10,600 y $10,700, basándose en proyecciones de expertos que observan un incremento del 13% en el salario mínimo.
Los beneficiarios de esta mejora serán los adultos mayores que se jubilaron bajo la Ley 73 del IMSS, así como aquellos afiliados a la Modalidad 40, a la Cesantía en Edad Avanzada y a Vejez. También se incluirá a los derechohabientes con ingresos superiores al salario mínimo, aunque con ajustes proporcionales a su situación económica.
Además, el IMSS prevé un incremento del 15% en las asignaciones familiares para los pensionados que las reciben. Para solicitar este ajuste, es necesario acudir a una clínica o subdelegación del IMSS y presentar varios documentos que comprueben la relación y dependencia económica con los familiares.
Los cambios en las pensiones buscan mejorar la calidad de vida de los jubilados y proporcionarles mayor seguridad financiera en un contexto económico desafiante. Se recomienda a los interesados mantenerse informados sobre los trámites y requisitos para aprovechar estos beneficios en 2026.