Cajibío, Cauca. - Un escalofriante aumento de la violencia afecta al suroeste de Colombia, con al menos 11 ataques violentos registrados en 24 horas, resultando en 14 muertos y 38 heridos. Los incidentes se han concentrado en corredores estratégicos y bases de seguridad.
Los ataques se han dirigido especialmente hacia unidades militares y bases policiales, lo que ha generado una respuesta inmediata del gobierno. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, junto a líderes militares y policiales, convocó un consejo extraordinario de seguridad en respuesta a esta ola de violencia.
Durante la reunión en Popayán, Sánchez afirmó que "no nos vamos a doblegar", enfatizando el compromiso del gobierno de combatir a los responsables de estos actos violentos. Su declaración subraya la determinación del Estado colombiano para restablecer la seguridad en la región.
Cajibío, ubicado a 35 kilómetros de Popayán, fue el escenario de uno de los ataques más devastadores, donde un cilindro bomba detonó en un ómnibus. Este evento ha interrumpido el tráfico en la Vía Panamericana, la cual es crucial para la conectividad entre Cali y Popayán.
Las autoridades han reportado incidentes adicionales, incluidos ataques con drones y explosivos en otras localidades del Cauca. Ante esta situación crítica, el gobernador, Octavio Guzmán, y el ministro de Defensa han reafirmado su compromiso de fortalecer la presencia de las fuerzas de seguridad, buscando la identificación de los principales responsables. La comunidad ahora enfrenta una creciente incertidumbre y temor ante esta escalada de violencia.