Londres, Reino Unido. - La gestión de Josefa González-Blanco en la Embajada de México se ve marcada por denuncias de maltrato y una crisis interna, según testimonios de trabajadores y una auditoría gubernamental. La situación salió a la luz días antes de su prevista salida en enero de 2026, tras el anuncio de Alejandro Gertz Manero como nuevo embajador.
Desde su llegada en 2021, más de 40 empleados han dejado la embajada, incluyendo personal local y del Servicio Exterior Mexicano. Las quejas incluyen acoso laboral, rotaciones arbitrarias y uso indebido de recursos, presentadas ante instancias como el Comité de Ética.
Una auditoría realizada por la Secretaría Anticorrupción otorgó a la embajada una calificación de 2 sobre 5, señalando "deficiencias críticas" en múltiples áreas. Se encontraron problemas como falta de control financiero, expedientes incompletos y uso indebido de accesos, elevando el riesgo administrativo y legal.
Los informes sobre el deterioro laboral se han extendido desde 2022 sin respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a pesar de varios cambios en la Secretaría y la administración. Empleados describen un entorno hostil y la influencia de Fernando Gutiérrez Champion, un colaborador cercano a la embajadora, quien tendría control informal sobre la misión diplomática.
La auditoría también reveló casos alarmantes, como un funcionario que recibió salario sin asistir al trabajo y otro que representó a México sin pago alguno. Además, se documentó la explotación laboral del personal local, especialmente en eventos fuera de horario, causando renuncias y despidos.
Concluyendo el 21 de agosto de 2025, la auditoría dejó 16 observaciones correctivas, responsabilizando directamente a Josefa González-Blanco de atenderlas, mientras algunas investigaciones permanecen abiertas.