Soto del Real, Madrid. - Un grupo de jóvenes reclusos del módulo seis de la cárcel de Soto del Real ha experimentado un cambio significativo a través de la iniciativa cultural ‘Construyendo puentes, derribando muros’. Este proyecto les permitió evadirse por momentos de su realidad y explorar nuevas formas de expresión artística.
El taller comenzó con la lectura de un discurso de Federico García Lorca y se expandió hacia un intercambio epistolar con internos de Argentina. La actividad culminó en la creación de un mural bajo la supervisión de Boa Mistura, donde la palabra “Horizonte” se destacó como símbolo de esperanza y posibilidad incluso dentro de los muros de la prisión.
Durante una proyección documental sobre el proceso creativo, los jóvenes expresaron cómo estas actividades han influido en su bienestar. Uno de los reclusos destacó que para ellos era un alivio poder escapar de la realidad mediante la creatividad. Otros señalaron que la experiencia fomentó la unidad entre diferentes nacionalidades dentro del centro penal.
Inés Miret, impulsora del proyecto, comentó que “el horizonte sigue existiendo mientras exista la capacidad de crecer”. Ella enfatizó la importancia de la mirada y la libertad de pensar, comentarios que resonaron entre los internos. Juan Sobrino, bibliotecario local, también resaltó el poder transformador de la lectura en la vida de los jóvenes.
Finalmente, reclusos compartieron sus experiencias personales tras participar en este programa, destacando su crecimiento en la lectura y sus nuevos conocimientos sobre literatura. Esta iniciativa no solo ha creado un espacio para la expresión artística, sino que también ha sembrado una semilla de cambio en un entorno desafiante.