Ciudad del Vaticano, Ciudad del Vaticano. - Recientemente, un custodio de los Museos Vaticanos fue agredido en la Plaza de San Pedro tras solicitar a dos personas que respetaran el control de acceso. Este incidente ha levantado dudas sobre la asignación de funciones de seguridad al personal de los museos.
El episodio tuvo lugar en presencia de numerosos turistas. Cuando el custodio intentó moderar el acceso, los individuos reaccionaron de manera violenta. El agresor empujó al custodio, quien cayó al suelo, aunque afortunadamente solo padeció contusiones menores y fue atendido en la enfermería del Vaticano.
La gestión del área de seguridad en la Plaza de San Pedro ha sido un tema sensible, sobre todo cuando el Papa no está presente. Durante su ausencia, la seguridad de la zona es responsabilidad de la policía italiana, mientras que se activa a la Guardia Suiza y la Gendarmería vaticana cuando el Pontífice se encuentra en el lugar. Sin embargo, últimamente se ha incorporado personal administrativo de los museos en funciones de control, lo que ha generado controversia.
Este cambio de funciones suscita inquietudes. Los custodios son formados para la protección del patrimonio artístico, no para actuar como agentes de seguridad en situaciones potencialmente conflictivas. Con el aumento del turismo, gestionando filas y accesos, la presión sobre la seguridad en la Plaza de San Pedro ha crecido, lo que complica la situación.
La reciente agresión resalta la falta de preparación del personal para enfrentar incidentes violentos. Existe un riesgo real al exponer a los custodios de museos a funciones de control que no son parte de su capacitación, lo que plantea la pregunta sobre la necesidad de reevaluar la organización de la seguridad en este emblemático lugar.