San Salvador, El Salvador. - Milton Najarro, alias “Dark”, quien es cabecilla del Barrio 18, declaró en una audiencia que su fuga de la cárcel de Fraijanes 2 fue coordinada con autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC). Su testimonio levanta serias preocupaciones sobre la transparencia en las instituciones de seguridad del país.
En una videoconferencia ante un juzgado, Najarro afirmó que él y otros reclusos se escaparon vestidos de policías, y que contaban con patrullas de la PNC para facilitar su salida. Su versión incluye la entrega de dinero al director del Sistema Penitenciario, actualmente prófugo, y la implicación de altos funcionarios gubernamentales en la operación.
La PNC reaccionó de inmediato, rechazando las afirmaciones de Najarro y calificándolas como un "ataque mediático". Aseguró que no negocia con criminales y que las declaraciones buscan desacreditar la labor policial. El director de la PNC, David Custodio Boteo, reafirmó su compromiso en la lucha contra el crimen.
El contexto de esta declaración se sitúa en medio de una crisis carcelaria y disturbios que han puesto en riesgo la estabilidad del país. Expertos como Carmen Rosa de León advierten sobre posibles vínculos entre pandillas y actores políticos poco claros, lo que sugiere una instrumentalización de estas estructuras criminales para generar caos.
Las investigaciones sobre la fuga siguen en curso, con órdenes de captura en contra de funcionarios del gobierno anterior. El caso de Fraijanes 2 resalta las deficiencias en el sistema penitenciario guatemalteco y las implicaciones de la corrupción en las fuerzas de seguridad.