Mineral del Monte, Hidalgo. - México se prepara para mostrar su rica cultura futbolística como coanfitrión de la Copa del Mundo junto a Estados Unidos y Canadá. A menudo se olvida que las raíces del fútbol en el país se remontan a un pequeño pueblo minero donde británicos y mexicanos forjaron la pasión por el deporte.
Los mineros británicos de Cornualles llevaron el fútbol a Mineral del Monte, también conocido como Real del Monte, en el siglo XIX mientras trabajaban en las minas de plata. Brasil Ordaz, historiador del fútbol en el museo del Salón de la Fama del Fútbol de Pachuca, destaca cómo los mineros comenzaron a jugar durante sus descansos e incentivaron a la población local a unirse a ellos. Así, se dio inicio a la fiebre del fútbol en la región.
Los primeros partidos disputados en este lugar eran entre equipos ingleses y mexicanos, llevándose a cabo cerca de la histórica Mina Dolores. Hoy, una placa metálica marca el sitio, que es considerado la cuna del fútbol en México. Además, un pequeño museo en la zona cierra el círculo con la frase: “El fútbol en México nació en un lugar cercano al cielo”.
El Pachuca Football Club, fundado por británicos en 1892, se considera el primer club de fútbol en México. Aunque el rugby era popular en Cornualles, los mineros se decantaron por el fútbol, lo que permitió su difusión en el país. Este deporte permitió el entendimiento entre diferentes grupos étnicos y sociales, fortaleciendo la cohesión.
Hoy, Pachuca ha logrado convertirse en un referente del fútbol mexicano, ganando múltiples títulos y jugando un papel crucial en la historia del deporte en la nación. La influencia de los mineros de Cornualles va más allá del fútbol, como se refleja en la tradición de la empanada cornubiana, adaptada por los locales y celebrada en festivales entre ambos pueblos.