Phoenix, Arizona. - El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) reportó 18 muertes de personas bajo su custodia en 2025, mientras que organizaciones civiles documentan al menos 32. Esta discrepancia implica diferencias en criterios de contabilización, generando preocupación sobre la transparencia del manejo de estas cifras.
ICE excluye de su conteo a fallecimientos ocurridos tras el traslado al hospital o liberaciones por motivos médicos. “Este enfoque reduce artificialmente el número real de muertes”, advierte Human Rights Watch en su informe anual. Las muertes siguen ocurriendo bajo responsabilidad del Estado, enfatizando la necesidad de un registro más exhaustivo.
Los requisitos del Congreso obligan a ICE a hacer públicos los informes sobre muertes en un plazo de 90 días. Sin embargo, la lista pública de la agencia se encuentra desactualizada en comparación con los recuentos realizados por la prensa y organismos de derechos humanos. Esto suscita una falta de confianza en las cifras oficiales y limita la rendición de cuentas.
El gobierno de México reportó que 10 ciudadanos mexicanos murieron bajo custodia de ICE en 2025. Este dato se suma a las diversas denuncias de irregularidades en los operativos migratorios, lo que ha llevado a la creación de estadísticas más completas por parte de organizaciones independientes, que reflejan un panorama más sombrío.
El caso de Renée Nicole Good, ciudadana estadounidense fallecida por un agente de ICE en 2026, ilustra las desigualdades en la aplicación de la ley. Incidentes similares han generado un debate sobre la necesidad de mayor supervisión y cambios en la política migratoria estadounidense. La falta de un procedimiento estándar para contabilizar muertes obstaculiza investigaciones adecuadas y responsabiliza a las autoridades por sus acciones.