ir al contenido

Nocturnidad incrementa riesgo de infarto y derrame cerebral

Acostarse tarde aumenta el riesgo de infarto y derrame cerebral, revela un nuevo estudio sobre hábitos nocturnos.

Estudios revelan que acostarse tarde afecta gravemente la salud cardiovascular.
Foto: Especial

Ciudad de México, México. - Un reciente estudio a gran escala ha señalado que los hábitos nocturnos, como acostarse tarde, elevan sustancialmente el riesgo de infarto de miocardio y derrames cerebrales. Aquellos con cronotipo nocturno presentan mayores problemas de salud cardiovascular en comparación con los madrugadores.

La investigación abarcó más de 300,000 personas y evidenció que la desincronización del ritmo circadiano desencadena procesos inflamatorios y desajustes metabólicos, especialmente en mujeres, que son más vulnerables a estas alteraciones. La Organización Mundial de la Salud ha subrayado la necesidad de dormir durante horas de oscuridad para el buen funcionamiento del cuerpo.

Los expertos detallan que la vigilia prolongada incrementa los niveles de cortisol, afectando el control de la glucosa, lo cual es perjudicial para las arterias. En México, el Insituto Mexicano del Seguro Social ha notado un aumento en casos de hipertensión entre jóvenes que tienen malos hábitos de sueño debido a un entorno urbano exigente.

La Secretaría de Salud resalta que síntomas como fatiga, irritabilidad y palpitaciones son señales de alerta que indican que el sistema cardiovascular puede estar en riesgo. En este contexto, iniciativas como Salud Casa por Casa están implementando la supervisión del sueño para identificar riesgos en la salud pública antes de que se materialicen en enfermedades crónicas.

Fomentar el respeto por los ciclos biológicos del cuerpo es fundamental. Es esencial que las autoridades promuevan políticas que favorezcan el derecho al descanso y la ciudadanía reconozca la importancia de cuidar su salud cardiovascular, evitando así el alto costo que conlleva desatender el reloj biológico.

Más reciente