Nova Friburgo, Río de Janeiro. - Situada a 847 metros de altitud y a 136 km de la capital fluminense, Nova Friburgo es una ciudad que combina influencias de diez culturas. Conocida por su arquitectura colonial y atractivas cachoeiras, se ha convertido en un destino turístico destacado.
La historia de Nova Friburgo se remonta al 16 de mayo de 1818, cuando Dom João VI firmó el decreto que permitía la llegada de inmigrantes suizos del cantón de Friburgo. Antes de la llegada de los colonos, se construyeron 100 casas de piedra para acogerlos, marcando una de las primeras colonizaciones no portuguesas en Brasil. De aproximadamente 2,000 suizos que partieron, solo 1,631 sobrevivieron al viaje.
Después de la llegada de los suizos, diversas nacionalidades se establecieron en la región, incluyendo alemanes, italianos y libaneses. Esta diversidad ha dado origen a una gastronomía variada y una rica vida cultural. La Praça das Colônias es un espacio emblemático donde se presentan las tradiciones de cada comunidad.
La ciudad también ofrece numerosos atractivos turísticos. La Plaza del Suspiro, por ejemplo, es famosa por su Teleférico que ofrece vistas panorámicas del Morro da Cruz. Otras atracciones incluyen la Pedra do Cão Sentado, un monumento natural, y el Parque Estatal de Três Picos, ideal para montañismo y ecoturismo.
Nova Friburgo se posiciona como un destino atractivo durante todo el año, destacando su clima fresquito. La oferta gastronómica incluye especialidades locales como fondue y cervezas artesanales, celebrando festivales que atraen a visitantes de diversas partes.