Ciudad del Vaticano, Ciudad del Vaticano. - El Papa Francisco ha hecho un llamado a vivir la Cuaresma de 2026 a través de la escucha, el ayuno y el compromiso con los más necesitados. Destaca la importancia de fortalecer la fe y fomentar comunidades más solidarias en este periodo sagrado.
El mensaje titulado “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión” enfatiza que estos cuarenta días previos a la Pascua representan una oportunidad para renovar la vida espiritual y no dejar que las distracciones del día a día desvíen la atención de lo esencial. El Pontífice subraya la necesidad de escuchar la Palabra de Dios y prestar atención a las injusticias a las que se enfrentan muchos.
Durante su pronunciamiento, el Papa llamó a un ayuno integral, que no solo implique abstenerse de alimentos, sino también moderar el lenguaje y evitar la crítica destructiva. Resaltó que esta práctica espiritual no solo ayuda a ordenar los deseos personales, sino que también fomenta la oración y refuerza la responsabilidad hacia el prójimo.
El mensaje también recoge las enseñanzas de San Agustín, quien reflejó sobre la importancia de la búsqueda de justicia, afirmando que la verdadera conversión se caracteriza por el deseo de un cambio positivo en la sociedad. Promoviendo así un enfoque en el diálogo, la amabilidad y el respeto, el Papa invita a desarmar el lenguaje agresivo que puede prevalecer en diferentes contextos, como en la política y en las interacciones diarias.
Finalmente, se anima a parroquias, familias y comunidades religiosas a vivir esta Cuaresma como un camino compartido. Este enfoque busca cultivar la escucha, el arrepentimiento y la reconciliación con el fin de construir relaciones más solidarias, promoviendo una cultura basada en el amor y la paz en la sociedad.