Ciudad de México. - La agencia calificadora Moody’s Ratings anunció este miércoles la rebaja de la calificación soberana de México a ‘Baa3’, desde ‘Baa2’, situando al país en el último escalón del grado de inversión. La decisión se debe a un deterioro sostenido en la fortaleza fiscal y presiones relacionadas con el apoyo financiero a la petrolera estatal Pemex.
La perspectiva de la deuda soberana se modificó de negativa a estable, indicando que a pesar de las dificultades fiscales esperadas hasta 2027, México mantiene cierta estabilidad macroeconómica. Moody’s apunta que el debilitamiento de la fortaleza fiscal ha sido constante, aumentando desde 2024 por la rigidez en el gasto público y la limitada base de ingresos.
La calificadora estima que el déficit fiscal de México se mantendrá cercano al 5 % del producto interno bruto (PIB) en 2025. Esto incluye el respaldo a Pemex, cuya deuda bruta se proyecta alcanzar casi el 55 % del PIB para 2028. En 2025, el gobierno destinó aproximadamente 35,000 millones de dólares a Pemex, con un presupuesto adicional de 14,000 millones para el siguiente año, lo que limita aún más la flexibilidad fiscal del país.
Además, Moody’s ha reducido sus expectativas de crecimiento económico, previniendo que el PIB se expanda menos del 1 % en 2026 y 1.3 % en 2027. Factores como la inseguridad, la informalidad y cuellos de botella en sectores esenciales impactan negativamente en la dinámica económica. Sin embargo, la agencia subraya que México continúa beneficiándose de su tamaño y acceso preferencial al mercado estadounidense.
A pesar de la rebaja, México se mantiene dentro del grado de inversión, aunque ligeramente por encima del umbral especulativo.