Saltillo, Coahuila. - Leonardo Tobías y Rocío Crespo iniciaron su historia en la graduación de la UANE en 2012, compartiendo no solo amigos y estudios, sino también un amor por el deporte. Desde su primera carrera juntos, la 5K de la UANE, su pasión por competir y superarse se convirtió en un pilar de su relación.
Poco después, Leonardo invitó a Rocío a unirse al Club de Corredores Gato Araiza. En 2013, ambos se integraron al equipo, donde su conexión se transformó en un noviazgo. "Desde que nos conocimos teníamos mucha química", afirma Leonardo. El deporte ha sido más que un pasatiempo; ha fortalecido su vínculo y compromiso mutuo.
Con casi 10 años de matrimonio, correr sigue siendo esencial en su día a día. Se motivan el uno al otro, y sus tiempos en competencia son a menudo similares. "A veces corremos platicando; otras, nos esforzamos por nuestras marcas", cuentan. Momentos simbólicos, como su participación en la Running Brides 2016, donde llegaron en tercer lugar, han marcado su camino juntos.
Han enfrentado desafíos, incluyendo lesiones. Una anécdota memorable ocurrió en un entrenamiento en Monterreal, donde Leonardo se lesionó. Rocío lo ayudó a lo largo de varios kilómetros hasta llegar al auto. "Nos ha pasado de todo, pero siempre juntos", afirma. Esta relación se ha construido sobre la base del deporte, que los mantiene activos y unidos.
Además de correr, practican ciclismo, yoga y crossfit. Este mes regresarán a entrenar para la 21K Saltillo y planean participar en un Hyrox en pareja, continuando su historia de esfuerzo y amor.