Salta, Argentina. - La autopsia realizada a Guadalupe Ramos, la niñera de 19 años desaparecida y hallada muerta, reveló que su fallecimiento se debió a asfixia por ahorcamiento. Los resultados preliminares agravan la situación y continúan la investigación por homicidio.
La joven fue encontrada sin vida en la madrugada del martes, tras varios días de búsqueda. El informe fue elaborado por el Servicio de Tanatología Forense y presentado ante la Fiscalía Penal de Tumbas Atentados contra las Personas, bajo la supervisión de la fiscal María Soledad Filtrín Cuezzo.
Aunque se ha determinado la causa de muerte, el resultado ha generado más preguntas que respuestas. Los investigadores se centran en descubrir las circunstancias que rodearon el trágico suceso y si hubo intervención de terceros. La fecha de muerte coincide con la de su desaparición, lo que complica aún más el caso.
Se encontró un elemento constrictor en la escena que podría relacionarse con las marcas observadas durante la autopsia, aunque se necesitan estudios adicionales para confirmarlo. La fiscal ha autorizado la entrega del cuerpo a la familia para su inhumación, pero ha prohibido la cremación hasta que se complete la investigación.
La Unidad UGAP Orán del Departamento de Investigaciones y Criminología del CIF lidera el caso. Entre las acciones a realizar se incluyen el levantamiento de testimonios y el análisis de cámaras de seguridad. El Ministerio Público Fiscal indicó que están adoptando un enfoque interdisciplinario para esclarecer los hechos.
Hasta que se desestime la hipótesis de homicidio doloso, toda muerte de origen incierto se investiga como potencial crimen. A pesar de que la autopsia ha establecido la causa de muerte, el camino hacia la verdad y la justicia está apenas comenzando.