Washington, D.C. - La Casa Blanca anunció este viernes que las hostilidades entre Estados Unidos e Irán están “terminadas”, justo al cumplirse el plazo de 60 días según la Ley de Poderes de Guerra de 1973. Esta declaración se formalizó mediante una carta enviada al Congreso de los Estados Unidos, detallando que, para efectos legales, el conflicto ya ha concluido.
La administración comunicó que el conflicto que se originó el 28 de febrero se cerró tras un alto al fuego implementado a principios de abril. Desde entonces, las autoridades han indicado que no ha habido enfrentamientos directos entre las fuerzas estadounidenses e iraníes. Esta postura busca clarificar los límites de la acción militar en la región y cumplir con los requisitos legales.
Un alto funcionario explicó que la decisión de declarar la guerra como "terminada" busca evitar la necesidad de autorización del Congreso para continuar operaciones militares. Esto permite a la Casa Blanca manejar su capacidad de respuesta militar sin someterse a la presión política de un voto en el Congreso, que podría exponer divisiones entre los legisladores republicanos.
Sin embargo, legisladores demócratas han criticado esta interpretación. Afirman que no existe una excepción automática por cese al fuego y que la presencia militar estadounidense en Medio Oriente continúa. Indican que la prolongación de bloqueos y la presión militar sobre Irán significan que las hostilidades siguen, aunque la Casa Blanca lo niegue.
Aunque el anuncio sugiere un cierre del capítulo actual, el contexto sigue siendo complejo. El presidente Trump se ha reunido con mandos militares y ha dejado abierta la posibilidad de nuevas acciones si las negociaciones con Teherán no prosperan, lo que resalta las tensiones en la región y su impacto en la economía global.