Dubái. - La televisión estatal iraní sufrió un hackeo el lunes por la mañana, transmitiendo imágenes que apoyaban a Reza Pahlavi, hijo del ex sha de Irán, y exhortando a las fuerzas de seguridad a no disparar contra el pueblo. Esta acción se produjo en medio de crecientes protestas que han dejado al menos 4,029 muertos.
Las imágenes, emitidas por varios canales de la Radiodifusión de la República Islámica de Irán, mostraron a Pahlavi y a fuerzas de seguridad. Un gráfico enviado durante la transmisión advertía: "No apunten sus armas al pueblo. Únanse a la nación por la libertad de Irán". La emisora estatal reconoció la interrupción de su señal, atribuyéndola a una "fuente desconocida".
En el contexto de la represión, el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, fue desinvitado al Foro Económico Mundial en Davos debido a la crisis humanitaria. El foro declaró que la representación de Irán no era adecuada ante las muertes de civiles, una decisión que Araghchi criticó contundentemente, acusando a Israel y Estados Unidos de influir en esta decisión.
Mientras tanto, la tensión entre Estados Unidos e Irán se mantiene alta. Datos de seguimiento marítimos indican que el portaaviones USS Abraham Lincoln navega hacia el estrecho de Malaca, lo que podría facilitar su llegada a Oriente Medio, en respuesta a la situación en Irán. Este despliegue militar se produce en un contexto de creciente preocupación por la represión dentro del país.
El número de muertos en las recientes protestas en Irán ha superado cualquier otra crisis en décadas, evocando el tumulto de la Revolución Islámica de 1979. Organizaciones de derechos humanos estiman que, de los muertos, 3,786 eran manifestantes, mientras que las autoridades iraníes no han proporcionado cifras exactas. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos ha reportado también que más de 26,000 personas han sido arrestadas en el transcurso de las manifestaciones.