Godoy Cruz, Mendoza. - El Telescopio Espacial James Webb ha logrado detectar una galaxia que se formó apenas 280 millones de años tras el Big Bang, arrojando nueva luz sobre la formación de las primeras estrellas y galaxias en el universo. Este descubrimiento, inédito, desafía las teorías existentes sobre el desarrollo temprano del cosmos.
Los científicos han encontrado que la galaxia, identificada como MoM-z14, presenta una inusual abundancia de nitrógeno. Este elemento, típicamente producido a lo largo de múltiples generaciones de estrellas, sugiere que pudo haber habido estrellas supermasivas en el universo primitivo, capaces de generar grandes cantidades de nitrógeno bajo condiciones extremas.
MoM-z14 también parece haber jugado un papel crucial durante la reionización del universo, un periodo en el que las primeras estrellas comenzaron a deshacer la densa niebla de hidrógeno que obstruía el paso de la luz. Este proceso fue fundamental para permitir que la radiación cruzara el cosmos, facilitando así la detección de luz de galaxias distantes por los modernos equipos del telescopio Webb.
Este descubrimiento se suma a otros hallazgos anteriores, como la galaxia GN-z11, que había sido identificada previamente por el Telescopio Hubble. Revela que el universo temprano fue un entorno mucho más dinámico, brillante y complejo de lo que se había asumido hasta ahora entre los científicos.
Con la llegada de futuros observatorios, como el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, se espera identificar miles de galaxias primitivas. Estos avances brindarán a los astrónomos una mejor comprensión sobre el nacimiento y la evolución del universo a gran escala.