Washington D.C. - El presidente Donald Trump convocó en Washington a más de 40 países para la primera reunión de la Junta de Paz, una iniciativa de su administración diseñada para mediar y resolver conflictos globales, con enfoque inicial en la crisis en Gaza. Este encuentro marca un paso significativo en los esfuerzos para reconfigurar la diplomacia internacional.
El evento tuvo lugar en el recién nombrado Instituto de Paz de Washington, donde líderes mundiales, incluidos Javier Milei de Argentina y Viktor Orbán de Hungría, asistieron como miembros y observadores. "Es la junta directiva más importante, sin duda en términos de poder y prestigio", dijo Trump, resaltando la relevancia de la reunión.
La delegación incluyó figuras clave como el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, y el primer ministro de Camboya, Hun Manet. Aunque algunos líderes, como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, enviaron representantes, la variedad de naciones presentes subraya la ambición global de la junta. Observadores de México, Rumanía y la Unión Europea también estuvieron presentes, ampliando la representación internacional.
Trump llegó acompañado de altos funcionarios, incluido el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes están previstos para intervenir y explicar los objetivos diplomáticos de la nueva organización. La Casa Blanca respalda firmemente esta iniciativa, que se alinea con la estrategia de Trump de buscar una mayor influencia en la mediación de conflictos internacionales.
La Junta de Paz no se limitará al conflicto entre Israel y Hamás, sino que busca establecer un marco para abordar diversas tensiones globales. Trump ha indicado que trabajará en colaboración con Naciones Unidas en ciertos casos. Esta plataforma internacional se presenta en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, donde se busca un liderazgo estadounidense renovado y proactivo.