Buenos Aires, Argentina. - El Senado argentino aprobó el jueves una reforma laboral esencial para el gobierno de Javier Milei, a pesar de las extensas protestas en las calles. Miles de manifestantes, organizados por sindicatos y partidos de oposición, se agruparon en Buenos Aires para expresar su desacuerdo con el proyecto. Al menos 15 personas fueron detenidas durante los enfrentamientos.
La reforma laboral tiene como objetivo modernizar las relaciones laborales, disminuir el poder de los sindicatos y reducir costos laborales. Para conseguir los 37 votos necesarios para su aprobación, el oficialismo accedió a realizar modificaciones en algunos artículos a solicitud de la oposición. A diferencia de otras iniciativas fallidas, esta propuesta logró avanzar en el Congreso.
"Es la reforma más importante de los últimos 50 años", subrayó la senadora Patricia Bullrich, líder del bloque del partido oficialista La Libertad Avanza. La votación preliminar concluyó con 42 a favor y 30 en contra tras 13 horas de debate. Los senadores continúan con la votación artículo por artículo en una etapa crítica del proceso legislativo.
Históricamente, las reformas laborales en Argentina han enfrentado obstáculos significativos. La legislación actual proviene de la década de 1970, y muchos trabajadores aún operan en condiciones informales. La nueva propuesta de Milei se enfoca en redefinir la base de cálculo de indemnizaciones y restringir el derecho a la huelga, lo cual ha suscitado preocupación entre los sindicatos.
Las tensiones estallaron en las inmediaciones del Parlamento durante la sesión. La policía tuvo que intervenir dispersando a los manifestantes con cañones de agua. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que al menos varios policías resultaron heridos, mientras que el costo de los daños en la zona se estima en 270 millones de pesos.