Minnesota, Estados Unidos. - La administración del presidente Donald Trump anunció la retirada de aproximadamente 700 agentes federales de inmigración en Minnesota, específicamente en las áreas de Minneapolis y Saint Paul. Esta decisión se produce en medio de protestas ciudadanas y demandas de las autoridades locales.
Tom Homan, designado por la Casa Blanca como “zar de la frontera”, confirmó que la salida de estos agentes no implica el cese total de las operaciones, sino un enfoque más selectivo que prioriza arrestos dirigidos a individuos considerados amenazas a la seguridad pública. A pesar de la reducción, más de 2,000 agentes continuarán operando en la región.
Autoridades de Minnesota, incluido el gobernador Tim Walz, han expresado que este ajuste en el despliegue no es suficiente y exigen una retirada más amplia de fuerzas federales. Walz subrayó la necesidad de investigaciones independientes sobre tiroteos recientes que han generado gran malestar social.
Este reembolso parcial también evidencia las crecientes tensiones entre las políticas migratorias agresivas del gobierno federal y la oposición a estas estrategias por parte de la ciudadanía y autoridades estatales. Las manifestaciones masivas de la comunidad, junto con una huelga general en Minnesota, surgieron tras tiroteos fatales que involucraron a ciudadanos estadounidenses y agentes federales.
Con este cambio de estrategia, la administración busca abordar los conflictos derivados de las prácticas de control migratorio, aunque las autoridades locales continúan demandando un enfoque más integral y respetuoso de los derechos humanos en las operaciones de inmigración.