Caracas, Venezuela. - La Asamblea Nacional aprobó una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, permitiendo que empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras, participen en la explotación petrolera, marcando una notable inversión de la política de estatización promovida en 1976.
Desde la nacionalización, el Estado venezolano ha mantenido el control del sector, con un énfasis central durante el gobierno de Hugo Chávez. La nueva legislación busca atraer inversiones al abrir la gestión técnica y operativa a empresas privadas, consideradas clave para revitalizar la producción de crudo en el país.
José Ignacio Hernández, abogado y consultor, destacó que este cambio pone fin a casi 50 años de nacionalización petrolera, permitiendo que el sector privado tenga un rol más activo. Francisco Monaldi, experto de la Universidad de Rice, subrayó el fin de un modelo de soberanía petrolera que había caracterizado a Venezuela en las últimas décadas.
La reforma también ajusta las regalías y los impuestos a las empresas, manteniendo un 30% en regalías por explotación, pero con la posibilidad de disminuir este porcentaje según la viabilidad económica de proyectos. Orlando Ochoa, consultor económico, señaló que esto podría facilitar la participación privada en un contexto que anteriormente era muy restrictivo.
Además, la nueva normativa introduce mecanismos alternativos para solucionar conflictos contractuales, lo que representa un atractivo significativo para inversores extranjeros que podrían haber tenido dudas tras las expropiaciones del gobierno de Chávez. Este giro en la regulación busca reintegrar a Venezuela en el mapa energético global.