Chinchiná, Caldas. - En noviembre de 2024, se redescubrió la obra "Lirios y Cardos" de Antonio J. Arango, publicada en Mérida, Yucatán, en 1926. Este evento marca un hito, no solo por ser la primera publicación de un autor originario de Chinchiná, sino también por su relevancia cultural en la historia literaria de Colombia.
La obra de Arango, escrita a los 23 años, refleja las influencias de su tiempo. En una época marcada por la Primera Guerra Mundial y la Revolución Mexicana, el autor plasmó en sus versos una realidad social que resonaba con su entorno. "Lirios y Cardos", que incluye 14 poemas, muestra un estilo moderno y lírico que combina la tradición y la vanguardia.
El contenido de "Lirios y Cardos" destaca por su musicalidad y formato estructurado, utilizando predominantemente versos de arte mayor. Su poesía remite a la estética de figuras renombradas como Julio Flórez y Rubén Darío, aunque Arango adopta un enfoque más melancólico y introspectivo. La obra incluye referencias literarias profundas, evidenciando la rica tradición cultural que se gestaba en la región.
A pesar de su calidad literaria, la obra de Arango ha permanecido en la sombra. Apenas conocido en su localidad, su legado ha sido resaltado por algunos críticos como Pedro Felipe Hoyos. La falta de reconocimiento en su tiempo plantea interrogantes sobre la apreciación cultural y literaria en las generaciones posteriores en Chinchiná, que aún buscan redescubrir y valorar sus raíces literarias.
La publicación de "Lirios y Cardos" abre un diálogo sobre la evolución de la poesía y el papel de sus exponentes en la construcción de la identidad cultural de Chinchiná. La obra invita a nuevas lecturas y reflexiones sobre el lugar de Arango en la historia literaria, recordando la importancia de rescatar voces olvidadas que enriquecen el patrimonio cultural colombiano.