Buenos Aires, Argentina. - El debate sobre la edad de imputabilidad penal en Argentina ha resurgido con fuerza debido al tratamiento del proyecto de reforma del Régimen Penal Juvenil en el Congreso. Este proyecto propone bajar la edad mínima para ser considerado responsable de delitos, desde los 16 a los 13 años.
La legislación actual impide que menores de 16 años sean juzgados penalmente, limitando el sistema penal ordinario a personas de 16 y 17 años bajo un régimen especial. La modificación planteada busca incluir a adolescentes de 13 a 18 años, adaptando así las leyes a las condiciones sociales y delictivas actuales. Diversos sectores políticos han presentado propuestas con diferentes límites de edad; algunos sugieren establecerlo en 14 años.
El nuevo proyecto no solo cambiaría la edad de imputabilidad, sino que también introduce un sistema integral de responsabilidad penal juvenil. Se enfoca en la educación y reinserción social de los jóvenes. Se establece que los adolescentes no podrán ser detenidos junto a adultos, y la prisión perpetua está prohibida, limitando la pena máxima a 20 años.
Este cambio se discute en un contexto de creciente preocupación pública por los delitos cometidos por menores. Expertos advierten que las respuestas punitivas por sí solas no resuelven los problemas subyacentes. A nivel internacional, la edad de imputabilidad varía, y recomendaciones de organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sugieren establecer normas que protejan los derechos de los menores.
El impulso del debate en el Congreso coincide con un interés político por abordar temas de seguridad y justicia, lo que ha generado la aparición de múltiples propuestas legislativas. La sociedad sigue de cerca este debate, considerando su impacto en la juventud y en el sistema penal del país.