Campamento, Antioquia. - Iván Cepeda experimentó un aumento notable en su votación durante la segunda vuelta electoral, especialmente en municipios donde se informó presión por parte de grupos armados. Este fenómeno, que ha levantado preocupaciones sobre la legitimidad del proceso, se evidencia en cifras alarmantes en varias localidades.
Según los resultados, Cepeda multiplicó su caudal electoral en zonas como Campamento, donde pasó de 426 votos en la primera vuelta a 2.136 en la segunda, lo que constituye un incremento de cinco veces. Similarmente, en Angostura el aumento fue de 3,4 veces, situándose de 559 a 1.907 votos, y en Anorí, de 1.275 a 3.849 votos, lo que representa un crecimiento evidente.
En otros municipios como Guadalupe, Barbacoas y Manaure, Cepeda también registró crecimientos significativos. En Barbacoas, la votación subió de 6.204 a 13.026, y en Manaure de 7.997 a 16.175, lo que plantea preguntas sobre la naturaleza de estos resultados en relación a áreas históricamente afectadas por grupos armados.
Las críticas han surgido desde el ámbito político, en particular de la senadora María Fernanda Cabal, quien ha instado a investigar patrones "atípicos" de votación en los que Cepeda alcanzó hasta el 80% en más de 19 municipios. A pesar de la posibilidad de migración natural de votos, las irregularidades en el crecimiento y la concentración en regiones con antecedentes de control armado sugieren la necesidad de revisar el proceso electoral.
Los votantes en departamentos como Chocó, Nariño y Cauca reportaron resultados similares, lo que refuerza la inquietud sobre el fenómeno en áreas rurales. Especialmente en el Cauca, Cepeda alcanzó porcentajes extremadamente altos, con mesas donde obtuvo el 100% de los votos, generando un debate en torno a la transparencia del proceso electoral en estas regiones.