Nueva York, Nueva York. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó su intervención ante la FIFA para solicitar la revisión de la sanción impuesta al delantero Folarin Balogun, quien fue expulsado durante el partido de la selección estadounidense en el Mundial 2026. Trump cuestionó la decisión del árbitro, argumentando que la tarjeta roja "nunca debió ser sancionada".
En sus declaraciones, Trump elogió a Balogun como "uno de los mejores jugadores" del equipo y expresó su descontento por su exclusión en un partido decisivo. La FIFA, tras recibir la solicitud de Trump, decidió posteriormente dejar sin efecto la suspensión, habilitando a Balogun para el encuentro contra Bélgica.
Esta resolución ha generado reacciones en el ámbito del fútbol europeo. La UEFA mostró su desacuerdo, señalando que la sanción automática tras una tarjeta roja es parte del reglamento y no debería ser modificada durante competiciones oficiales. La postura de la UEFA refleja la importancia de mantener la integridad de las normativas del deporte.
La Real Federación Belga de Fútbol también expresó su sorpresa ante la decisión y considera las alternativas legales para impugnarla. Medios en Bélgica han informado que el caso podría ser llevado ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). El entrenador de Bélgica, Rudi Garcia, criticó la medida, argumentando que resulta complicado justificarla desde el punto de vista reglamentario.
Con la inclusión de Balogun en el partido, se espera que el enfrentamiento con Bélgica sea un evento clave en el torneo. La controversia sobre la intervención de Trump y la decisión de la FIFA podría tener un impacto a largo plazo en cómo se manejan las sanciones en el fútbol internacional.