Riyadh, Arabia Saudita. - Cristiano Ronaldo anotó su gol 969 en un partido contra el Al-Wasl, llevando al Al-Nassr a las semifinales de la Liga de Campeones de Asia. El gol, celebrado en el minuto 11, fue acompañado por provocaciones de los aficionados, quienes coreaban “Messi”.
El tanto llegó tras un potente remate de pierna derecha, con un centro de Nawaf Boushal. Esta acción generó una reacción inmediata de los fanáticos del Al-Wasl, que intentaron incomodar al jugador con menciones a su histórico competidor. Ronaldo, manteniendo la calma, les respondió llevándose un dedo a los labios.
Este fue el vigésimo sexto gol de Ronaldo en la temporada actual. Su actuación clave no solo contribuyó al resultado final de 0-4, sino que también reafirmó su importancia en el equipo y su capacidad para enfrentar presiones externas. El Al-Nassr ahora se prepara para enfrentar al ganador entre Al Ahli Doha y Al Hussein en las próximas rondas del torneo.
Desde su llegada a Arabia Saudita, Ronaldo ha sido un blanco frecuente de estos cánticos en diversos estadios. Las hinchadas rivales han recurrido al nombre de Lionel Messi en un intento por desestabilizarlo, utilizando el recurso de la comparación entre ambos futbolistas. En varias ocasiones, se han captado sus gestos de desaprobación y reacciones directas a la grada.
Históricamente, estos intercambios no son un fenómeno nuevo. Tanto Ronaldo como Messi han tenido que lidiar con este tipo de hostigamiento en diferentes situaciones. La rivalidad ha persistido más allá de los clubes, convirtiéndose en una parte intrínseca del espectáculo futbolístico contemporáneo.