Luisiana, Estados Unidos. - La administración del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha tomado el tema de las muertes de inmigrantes bajo custodia de ICE como una simple estadística. Recientemente, se confirmaron 50 muertes desde el 20 de enero de 2025, generando alarmas entre senadores demócratas.
El 4 de junio, Mamuka Artmeladze, un inmigrante georgiano, murió en el Centro Correccional Winn tras estar bajo custodia desde febrero. Este caso marca la segunda muerte en este centro en dos meses y añade presión sobre el DHS por la elevada cifra de decesos reportados. Informes recientes destacan que el 2025 tuvo 31 muertes, la cifra más alta desde 2004.
Los senadores Richard Durbin y Alex Padilla enviaron una carta al secretario del DHS y al director de ICE, expresando su preocupación por las decisiones políticas como la detención obligatoria que han contribuido a estas muertes. Sostienen que el incremento en el número de detenidos y la prolongación de su tiempo en custodia han exacerbado las condiciones de salud y seguridad en los centros de detención.
Investigaciones citadas revelan que la falta de atención médica adecuada y condiciones peligrosas en los centros de detención han llevado a la crisis actual. Los senadores apuntan que muchas de las personas detenidas no deberían haber sido arrestadas en primer lugar, y mencionan casos de víctimas de trata que llevaron meses en la detención sin justificación adecuada.
Los legisladores instan a la administración a considerar el impacto de sus políticas y la necesidad de reformar un sistema que actualmente pone en peligro la vida de migrantes bajo custodia. La presión aumenta para que se tomen medidas inmediatas que aborden estas preocupaciones.